Me quiero quitar la papada, ¿cómo puedo olvidarme de ella?

quitar papada

 

En cuántas ocasiones nos hemos mirado al espejo y nuestra imagen no nos acaba de convencer totalmente debido a la presencia de la famosa papada o también llamada doble mentón. El rostro y el cuello son unas de las partes más visibles de nuestro cuerpo y son las principales zonas en las que pensamos cuando tenemos en mente hacernos algún retoque.

Si tienes papada y te la quiere quitar de una vez por todas, en este artículo te vamos a explicar los principales tratamientos que están a tu disposición. Sin embargo, antes de tomar cualquier decisión, te recomendamos que visites a un especialista en cirugía estética que pueda realizar una valoración más precisa de tu caso y obtengas un diagnóstico personalizado de un profesional experto en la materia.

Para eliminar la papada existen muchas soluciones, pero no todas son igual de económicas, rápidas y efectivas. ¡Infórmate aquí de las posibles opciones y no lo pienses más!

¿Qué es la papada?

Antes de empezar a abordar los tratamientos, explicaremos brevemente qué es la papada y porqué se forma.

La papada consiste en una acumulación de tejidos grasos en la parte inferior de la barbilla. Tener papada es muy frecuente tanto en hombres como en mujeres, y no implica que sea siempre por algún problema de salud u obesidad en la persona que la padece. ¿Cuál es el motivo por el cual podemos tener papada?. Pueden ser muy diversos:

  • Genética
  • Pérdida de elasticidad. Con el paso del tiempo, la piel suele perder firmeza y elasticidad. Los daños provocados por el sol en esta zona del cuerpo también pueden afectar al colágeno y a la elastina, provocando una disminución en la firmeza de la piel, provocando el posterior descolgamiento.
  • Envejecimiento
  • Malos hábitos. Una mala alimentación, una vida sedentaria y el consumo de tabaco pueden influir negativamente en esta zona del cuerpo.

En general, suele ser a partir de los 30 años en los que nuestra piel puede empezar a experimentar la presencia de papada o empezar a notar los signos prematuros del envejecimiento.

¿Cuál es la forma más rápida para quitar la papada de una vez?

Aunque una intervención siempre causa más temor y también implica un coste económico mayor, la cirugía es la más rápida. Si se han intentado anteriormente distintas opciones para quitar la papada como por ejemplo cambios de hábitos, se han probado distintos tratamientos estéticos, se han realizado ejercicios en la zona, etc. y con todo ello no se han obtenido los resultados esperados, la cirugía puede ser la opción más indicada.

Se trata de una intervención sencilla, de una duración de una hora aproximadamente. Además, no implica un postoperatorio complicado ni una reincorporación lenta a la vida laboral; pasados dos o tres días de la operación, se puede hacer vida normal. Sin embargo, sí se deben tomar algunas precauciones en la zona como no golpearse o frotarse, no exponerse al sol, y no realizar actividades intensas durante las dos o tres primeras semanas.

Existen distintos tipos de cirugía para quitar la papada. La edad del paciente también puede determinar qué tipo de tratamiento es el más adecuado, ya que la firmeza y elasticidad de la piel no será la misma en cada paciente. Por este motivo, el cirujano y el paciente deben estar en constante comunicación.  El especialista debe conocer exactamente cuales son las expectativas del paciente, informándole de cuáles serán los resultados realistas que se espera obtener.

Una de las grandes ventajas de la intervención quirúrgica consiste en que en sólo una sesión se obtendrán los resultados deseados de forma inmediata.

¿Todos pueden optar por la cirugía para quitar la papada?

En general, la cirugía está más indicada en personas jóvenes que tienen un cuello grueso y presentan grasa acumulada por debajo del mentón. Otras opciones por las que puede ser oportuno recurrir a la cirugía de papada son las siguientes:

-Aquellas personas que tienen el mentón retraído.

-Personas que se han adelgazado de forma brusca y en los que continúa la presencia de acumulaciones grasas.

-Personas de una edad más avanzada que quieran someterse a un estiramiento facial.

En muchas ocasiones, la cirugía de papada suele combinarse con otro tipo de cirugía, en función de los resultados que busque el paciente. Por ejemplo, suele ser común combinar la cirugía de papada con la rinoplastia y con la cirugía del mentón. La combinación de ambas intervenciones ayuda a que se consigan resultados más armónicos en el rostro. Por este motivo es muy importante acudir a un especialista, ya que podrá obtener una visión general y podrá realizar un asesoramiento más global.

El estado de salud del paciente también es muy importante. Antes de realizar la intervención, el doctor especialista solicitará una serie de exámenes como por ejemplo pruebas de coagulación que garanticen la adecuada salud del paciente. Es necesario que el paciente también esté emocionalmente sano, ya que la cirugía ayuda a mejorar el aspecto físico de una persona, pero no quita las inseguridades.

Quitar la papada sin cirugía, ¿es posible?

Si la opción de la intervención de papada no está en tus prioridades o bien no es posible realizarla, te recomendamos que recurras a los tratamientos de medicina estética. Estos tratamientos potenciarán la firmeza y la elasticidad de la piel, devolviéndole un aspecto más joven.

Para conseguir resultados óptimos y visibles, será necesario un determinado número de sesiones. Es importante tenerlo en cuenta, porque en muchos centros de medicina estética disponen de bonos para tratamientos con los que se puede ahorrar dinero. Te aconsejamos que preguntes a tu especialista y te informes previamente.

A continuación te mencionamos los dos tratamientos más recomendados, en función del origen de la formación de la papada. Se recomienda la mesoterapia cuando la papada se ha formado por exceso de tejido adiposo. Y cuando la papada se origina por descolgamiento de la piel a causa de la flacidez, se recomienda la radiofrecuecia.

  • Mesoterapia: para eliminar la grasa de la papada. Consiste en la microinyección en la zona donde se encuentra la grasa localizada, de substancias formadas por un conjunto de elementos como aminoácidos, vitaminas y minerales. Estas substancias no sólo eliminan la grasa y aportan firmeza, sino también ayudan a activar la circulación de la zona donde se aplica.
  • Radiofrecuencia: lifting facial sin cirugía. Combate la flacidez de la piel y aumenta la producción de colágeno a través del equipo utilizado. Se calienta la piel a través de la energía transmitida mediante el gel que se aplica en superficie, y ello permite llegar a las zonas más profundas de la dermis y producir un efecto más intenso y efectivo. La principal acción de la radiofrecuencia consiste en la estimulación de la síntesis de colágeno y elastina.

Consejos básicos que te ayudarán a evitar la papada

Aquí te dejamos algunos consejos básicos y sencillos que puede aplicar uno mismo, ya que aunque se realicen acciones puntuales para quitar la papada, es necesario seguir unos hábitos para prevenir su formación:

  • Hidratar la zona con ácido hialurónico.
  • Utilizar protector solar siempre, tanto en invierno como en verano.
  • Realizar un peeling semanal para estimular la formación de colágeno.
  • Una correcta limpieza de rostro y cuello tanto por la mañana como por la noche.

Como puedes observar, olvidarse de la papada es posible y existen distintas soluciones. No te agobies y consulta con un cirujano especialista en estética cuál es la mejor opción para ti. Dependiendo de la opción escogida se tardará más o menos tiempo, pero finalmente podrás conseguir una expresión rejuvenecida.

Dr. Álvaro Fernández García -Doctor en Medicina y Cirugía. Especialista en Cirugía Plástica-Estética

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