Pólipos en el útero. Resolvemos todas las dudas

pólipos en el útero

¿Te han detectado pólipos en el útero y no sabes qué son o cómo actuar? En la mayoría de los casos no son preocupantes, pero vamos a tratar este tema en profundidad y a resolver todas las dudas.

1) PÓLIPOS EN EL ÚTERO. QUÉ SON

Los pólipos uterinos, son formaciones que se crean en la mucosa del cuello del útero o en su cavidad interior, denominada endometrio. En la mayoría de los casos son benignos y asintomáticos, pero hay un pequeño porcentaje que pueden generar síntomas en forma de sangrado vaginal anormal. Existe un riesgo de malignización muy bajo (entre un 0,5 y un 1%).

En el 80% por ciento de los casos los pólipos en el útero son únicos, pero pueden ser múltiples. Su tamaño varía y pueden ser minúsculos, desde pocos milímetros, o llegar a medir varios centímetros. En función de esto podrían tener impacto sobre diversos aspectos de la salud de la mujer como en la fertilidad.

Aparecen en edades comprendidas entre los 12 y los 81 años, aunque el tramo más frecuente de aparición es entre los 40 y los 65 años de edad. Son extremadamente raros entre las adolescentes. La proporción de pólipos de útero con síntomas se incrementa con la edad y parece ser mayor en mujeres premenopaúsicas que tras la menopausia.

Los pólipos en el útero constituyen la patología benigna más frecuente en mujeres pero, como hemos comentado, en la mayoría de los casos son asintomáticos así que la frecuencia real de los pólipos de útero es desconocida ya que en la mayoría de los casos las mujeres no saben que los tienen hasta que van al centro médico.

2) PÓLIPOS EN EL ÚTERO. DETECCIÓN Y SÍNTOMAS

Lo habitual es que los pólipos en el útero no den ningún síntoma y por lo tanto la mujer no sepa que los padece. El ginecólogo puede detectarlos al realizar una exploración ginecológica.

En cambio, hay casos en los que sí se dan síntomas que pueden ser:

  • Sangrado vaginal anormal es el síntoma más común y puede aparecer como menorragia (sangrado abundante durante la menstruación) o como un sangrado fuera del período menstrual o durante la menopausia. En ocasiones puede aparecer sangrado tras haber mantenido relaciones sexuales. Esto es más común cuando el pólipo está situado en el cuello del útero.
  • Dolor abdominal. No es un síntoma muy común pero si el pólipo es grande se pueden notar dolores en la zona del abdomen.
  • Secreción vaginal de mucosidad blanca o amarilla. Lo que se conoce como leucorrea.
  • Dificultad de la mujer de quedarse embarazada. Puede ocurrir, aunque en casos excepcionales, que la mujer tenga problemas para quedarse embarazada o haya padecido episodios de abortos de repetición, pero, como hemos dicho son casos excepcionales. Lo que sí es cierto es que los pólipos más grandes pueden dificultar la implantación del embrión.

3) PÓLIPOS EN EL ÚTERO. CAUSAS

No se conoce una causa específica que los provoque, por lo que no hay nada concreto que se pueda evitar para que aparezcan. No obstante, hay factores que pueden aumentar el riesgo de padecer pólipos en el útero. Estos son:

-Estrógenos: Es la hormona sexual femenina. Varía a lo largo de las etapas aumentando durante la menstruación, el embarazo o los meses previos a la menopausia. Los profesionales coinciden que las variaciones hormonales en las mujeres, sobre todo el aumento de estrógenos, favorecen la aparición de pólipos endometriales.

-Tamoxifeno: El Tamoxifeno es el modulador selectivo de los receptores de estrógenos. Se utiliza como tratamiento complementario para el cáncer de mama tras finalizar la cirugía y la quimioterapia. Provoca menos estrógenos en los senos, pero lo aumenta en otros tejidos y, además, induce una acción estimulante sobre la mucosa que recubre el útero, lo que puede causar pólipos.

-Edad: Como hemos comentado antes, la aparición de pólipos en el útero es más frecuente según avanza la edad, sobre todo entre los 40 y los 65 años.

-Enfermedades: Como por ejemplo el síndrome de Lynch o el síndrome de Cowden que, aunque no son muy conocidas, pueden sercausas de su aparición.

4) DIAGNÓSTICO DE PÓLIPOS ENDOMETRIALES

Como hemos visto en los síntomas, la mayoría de los pólipos en el útero son asintomáticos, aunque en ocasiones producen sangrado anormal. Acudir al ginecólogo y contarle los síntomas, junto a una exploración física, es la manera de saber que se sufre esta patología. Cuando no hay ningún síntoma el ginecólogo puede detectarlos en una revisión ginecológica.

Los procedimientos para diagnosticar pólipos en el útero pueden incluir:

-Ecografía vaginal: Es la principal prueba que se realiza, sobre todo cuando la paciente presenta síntomas. Lo conveniente es realizarla tras la menstruación ya que es cuando el útero queda vacío y la exploración es más fácil. Cuando se tiene la menopausia cualquier anomalía en el útero es de sospechar.

-Histeroscopia: Es la prueba de confirmación. Se trata de introducir una cámara a través del cérvix uterino. De este modo podemos detectar cualquier anomalía, forma sospechosa o alteración en la cavidad uterina. Además también permite la toma de biopsias del pólipo, si lo hubiese, y su extirpación de forma ambulatoria.

-Histerosonografía: Mediante la inserción de una sonda o tubo en el cérvix uterino se inyecta suero fisiológico. Luego se realiza la ecografía. El líquido ayuda a ver los pólipos endometriales. Es una prueba más precisa que la ecografía vaginal.

5) DIFERENCIA ENTRE PÓLIPO Y MIOMA

Los miomas o fibromas presentan casi los mismos síntomas que los pólipos uterinos, por lo que fácilmente pueden ser confundidos.

También son un tipo de formación benigna que se desarrollan dentro de la pared del útero. Mientras que los pólipos se crean a partir del tejido del endometrio los fibromas son formaciones del músculo uterino, sin embargo los pólipos pueden desaparecer pero los fibromas una vez que salen son permanentes.

¿Existen diferencias entre pólipo y mioma? La principal diferencia es que los pólipos solo llegan a algunos centímetros y no suelen ser palpados, a no ser que sobresalgan a través del cuello del útero. Los fibromas por su parte, en el caso de alcanzar un tamaño suficiente, pueden ser detectados mediante palpación.

Ambos presentan sintomatologías similares como el sangrado vaginal anormal o excesivo o la dificultad de concebir. Sin embargo, los fibromas al ser más grandes pueden presionar algunos órganos vecinos y causar dolor abdominal, como si fuesen calambres, o incluso de vejiga. Esto también produce que muchas pacientes orinen con mayor frecuencia. También pueden presionar otros órganos y producir dolor de espalda o de piernas o incluso estreñimiento.

No hay una causa clave que los provoque pero también están muy ligados a la variación de estrógenos en el cuerpo femenino. Por lo que los cambios hormonales pueden influir en su aparición.

6) PÓLIPOS UTERINOS Y SU TRATAMIENTO

Cuando se detecta un pólipo en el útero el principal tratamiento y solución que se da es quirúrgica, por lo que la mayoría son extirpados, sobre todo cuando son mayores y producen síntomas, ya que son más propensos a volverse malignos..

Normalmente se realiza una polipectomía (extracción del pólipo) mediante histeroscopia, normalmente ambulatoria. En el caso de tratarse de pólipos cervicales, su extirpación puede no necesitar del histeroscopio.

Cuando la mujer está en tratamiento con tamoxifeno tiene que ser controlada y los casos deben ser tratados de forma individual. Como ya hemos visto el tamoxifeno es un fármaco utilizado en el tratamiento contra el cáncer. Se recomienda que las pacientes que estén tomando este medicamento y presenten síntomas sean vigiladas mediante histeroscopia y biopsia endometrial.

Al ser una intervención no lesiva y ambulatoria la recuperación no es dolorosa e inmediata.

Ante cualquier anomalía en su menstruación o durante la menopausia acude a tu doctor. En caso de que te detecten pólipos uterinos no te asustes, como hemos visto, en la gran mayoría de los casos no son problemáticos.